Orientación Profesional: Los 100 primeros días

Acabo de incorporarme a un nuevo empleo. Es un oportunidad muy interesante y estoy en un momento clave en mi carrera, después de casi un año en búsqueda. No puedo fracasar. ¿Puede orientarme para superar con éxito los retos que se me plantean en este momento? Máximo G…… (Vigo)

Es evidente que hoy ser capaz de superar con éxito la fase de “aterrizaje” en una nueva posición es clave. Aunque no me das datos sobre el contexto en el que se ha producido tu contratación en todo caso existen unas circunstancias, hechos y peligros comunes a la situación que estás viviendo a los que es posible responder de forma éxitosa.

A continuación te propongo una serie de orientaciones con el objetivo de que asegures la probabilidad de acometer con éxito tu nuevo rol y tus estrategias de cambio. Los especialistas identificamos un ciclo de transición para esta situación clave por la que una persona pasa cuando accede a un nuevo rol profesional. Las fases son identificables y tienen características distintas aunque es muy poco probable que notes con claridad el paso de una a otra fase.

Es importante que comprendas la relevancia de cada fase. La etapa de preparación empieza mucho antes del primer día.  Se consciente de que el  proceso se ha desarrollado en un ambiente de “venta mutua”. El resultado para ambos (empresa y trabajador) son unas altas expectativas. Esto puede conducir hacia la ruptura del “encanto” y una pérdida motivacional con graves repercusiones para la empresa. Es relevante que en esta fase te preocupes de conocer las oportunidades y amenazas de la empresa o de tu departamento.

La segunda es la fase de aterrizaje. Es vital que utilices estos días para adaptarte a tu nuevo contexto. No te precipites, cuida todos los detalles, toma contacto con el contexto, tus responsabilidades. Revisa tus expectativas y adáptalas a la realidad con la que te encuentras. Es oportunidad para recopilar la cantidad máxima de información. Si ya llevas un plan estructurado serás más eficaz y no dejarás temas sin evaluar. Tus objetivos fundamentales en este momento son los de: entender las necesidades y potencial de la empresa o departamento, comunicarte con colegas, superiores y empleados y empezar a construir la credibilidad que te permitirá plantear y conseguir los objetivos.

Tienes que aprender: Cómo se toman decisiones y cómo se comunican. Dónde están los centros de poder. Dónde se encuentra la mejor información y por último como fluye la información distinguiendo en la de carácter técnico de la relacional y en este punto es relevante conocer y distinguir entre la información referente o expectativas que otros tienen en la empresa para ti y la información normativa o dicho de otro modo los comportamientos y actitudes globales en la empresa, normas y valores.

La tercera es la fase de análisis: Tras este periodo de investigación intensa, viene el periodo de análisis. Hazte las preguntas necesarias que te pueden ayudar a formular la estrategia para tu área de responsabilidad. Te podrías preguntar: ¿Cómo es el contexto del negocio y cuáles son las previsiones de cambio a corto o medio plazo?, ¿Cuáles son las expectativas que otros tienen para mí?, y por último ¿Cuáles son los temas centrales a los que dirigir nuestros esfuerzos?

Los posibles errores a evitar en esta fase son: No dedicar suficiente esfuerzo a las tareas en esta etapa e intentar, como resultado de las presiones iniciales, conseguir resultados rápidos. Hacer comunicaciones sin recopilar la información para respaldarlas y luego encontrar que has hecho promesas que no puedes mantener – una manera segura de dañar tu credibilidad. Por último no comunicar suficientemente y como consecuencia perder la oportunidad de controlar la manera en que otros te perciben

En resumen los errores que puedes cometer y has de evitar en estos 100 primeros días son:

  • Asumir que has de tener todas las ideas y respuestas en todo momento.
  • Frenar la contribución de personas de tu equipo que estaban esperando un nuevo contexto para cambiar las cosas.
  • Crear expectativas poco realistas sobre lo que puedes lograr y para cuando. Si impones fechas limites demasiado ambiciosas para la primera parte de tu plan estratégico y no llegas, la credibilidad del conjunto se verá afectado
  • Criticar lo que consideras está mal.

Por último toma nota de que este es el mejor momento para aprovechar la oportunidad para definir tu posición, y tras este periodo (los 100 primeros días) proponer e implementar los cambios que quieres realizar. Es posible que nunca tengas una audiencia tan receptiva y, además, las innovaciones serán más difíciles a realizar a medida que pase el tiempo.

Te deseo mucha suerte.

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