Suscríbete: RSS

Crisis, Cambio, Nuevas Demandas y Responsabilidad Social

0 comentarios
Crisis, Cambio, Nuevas Demandas y Responsabilidad Social

Uno de los efectos de la situación de crisis en la que vivimos es la necesidad de un  replanteamiento de los esquemas de funcionamiento en todos los ámbitos de nuestra vida. Probablemente no saldremos de la “crisis” hasta que estos cambios sean lo suficientemente profundos.

Mientras tanto estamos constatando que para muchas personas la inseguridad provoca un aumento del conservadurismo (entendido como la tendencia a conservar lo que tenemos) y una postura defensiva que desemboca en actitudes cerradas, de falta de iniciativa y de nula capacidad de adaptación a los nuevos contextos. Esto hace que, en muchos casos, los efectos sean aún más negativos. Ya se sabe que el “sálvese quien pueda” provoca más víctimas.

Para otros, la misma situación les motiva a la búsqueda de respuestas en campos diversos. Y es significativo que esta “apertura de miras” nos dirija no hacía lo más lejano en un mundo globalizado, sino al contrario, a preocuparnos y valorar la  proximidad, la comunicación interpersonal, la participación presencial, es decir la dimensión más social y comunitaria. Un ejemplo es el aumento de la participación ciudadana en acciones solidarias entre las que me permito destacar dos ejemplos recientes entre otros muchos de carácter más anónimo: la “Marató de TV3”, o el éxito sin precedentes de la colecta desarrollada recientemente para el Banco de Alimentos.

Otro indicador es la mayor presencia de la solidaridad y la responsabilidad social en la publicidad de muchas empresas. Por ejemplo algunas organizaciones del sector de las telecomunicaciones han adaptado formas de consulta del 15-M en sus anuncios.  Así pues, es muy positivo que “hacer el bien”, la beneficencia, gane espacio público y lo haga a partir de experiencias reales, de la práctica cotidiana y que ello se vea impulsado y gestionado no sólo como una estrategia más de marketing.

Sin embargo me planteo algunas cuestiones que quiero compartir en este mensaje.

ü  Este mayor activismo responde a un replanteamiento profundo, o se queda sólo en la inmediatez y la superficialidad. ¿Estas acciones responden a un plan a medio y largo plazo?.  Servirán para cambiar el funcionamiento interno de las organizaciones o serán solo “para la galería”?

ü  Tenemos urgencias materiales pero también comunitarias. Las consecuencias sociales y económicas que genera la crisis y el desempleo cada vez más importante en determinados sectores incide en el incremento de la violencia de género y familiar, en la discriminación por origen cultural, en el fracaso escolar. ¿Qué se puede hacer en el ámbito de la RSC en estos nuevos ámbitos de conflicto o necesidad social?. 

ü  Si la reducción de fondos gubernamentales en todos los ámbitos afectan también a los recursos dedicados a la gestión de los problemas sociales.  ¿Es necesario también definir planteamientos políticos de RSC por parte de las administraciones públicas?

Creo que las nociones de iniciativa social “pública” o “privada” necesitan un replanteamiento y una redefinición. Las empresas tienen una responsabilidad social y cada vez asumen un papel más relevante en los servicios públicos. Y al mismo tiempo muchas entidades abren su horizonte de colaboración y ven a las empresas no sólo cómo financiadores sino como socios.  Ante este escenario se está consolidando el proceso de acercamiento entre entidades y empresas, mientras por el otro lado las administraciones públicas se ven necesariamente obligadas a entenderse con el sector empresarial.

Sin embargo seguimos constatando que existe un déficit de reflexión y de planificación conjunta entre los 3 sectores (asociativo, empresarial y administración). Una reflexión que es necesario impulsar y consolidar en el corto y medio plazo. En este punto queda un largo camino por recorrer.

Recordemos que todos nos necesitamos. Sin cambios reales en nuestros modelos de comportamiento y sin una colaboración real con los otros (personas, organizaciones, empresas y administración) no superaremos la crisis ni seremos capaces de generar las respuestas a las nuevas necesidades que ésta nos impone. 


Crisis económica o crisis de valores.

0 comentarios
Crisis económica o crisis de valores.

Analizando la nueva nueva reforma laboral impulsada por el gobierno y a la que me referiré en un próximo comentario con más intensidad, me he encontrado con unas declaraciones de José Maria Aznar, de hace algunos meses,  en las que apostaba por la eliminación del subsidio de desempleo. Resulta evidente que una cosa son las declaraciones realizadas desde la “independencia” de alguien que no tiene la responsabilidad de gobernar y otras son las decisiones que toma un gobierno legítimo aunque del mismo perfil político e ideológico. Evidentemente la nueva regulación laboral que tenemos en nuestro país no elimina las prestaciones de desempleo aunque algunos cambios deberían de haberse realizado, aunque fuera en el sentido de vincular todavía más la percepción del subsidio al compromiso de formación, de búsqueda y de trabajos comunitarios. Auguro que algo habrá que hacer en ello y más pronto que tarde.

Lo que verbaliza Aznar es la visión de la sociedad occidental extendida en ciertos sectores conservadores, según la cual nos habríamos malacostumbrado a vivir de un Estado demasiado protector. Así, sus medidas de cobertura social estarían generando ciudadanos indolentes que prefieren “vivir del cuento” antes que buscar trabajo. Y, según esas corrientes de opinión, serían estas personas las que estarían en la génesis de la crisis, en tanto que no harían más que mostrar algunos de los males de una sociedad que se ha acostumbrado a vivir en contextos donde se ha llegado a primar e incentivar: la falta de esfuerzo, la tendencia al hedonismo, el no reconocimiento de la autoridad. Según esta corriente la crisis que estamos viviendo no sería otra cosa que la consecuencia última de una sociedad acostumbrada a las a las satisfacciones inmediatas y  a la ausencia de responsabilidad.

El Profesor de la Universidad de La Coruña Ignacio Sánchez Cámara, subrayaba hace algunos meses que vivimos en un contexto en el que “hay un problema profundo, que afecta a la cultura europea y occidental desde hace décadas, y es el de su modelo moral, en el que ahora predominan el relativismo y el hedonismo”. En este análisis coincide con muchos otros entre los que destaca el nuevo Secretario de Estado de Cultura José María Lasalle quién señalaba como un síntoma evidente de ese decaimiento moral el hecho de que la cultura democrática actual “se haga girar exclusivamente sobre la teoría de los derechos”.

De hecho creo que coincido básicamente con las afirmaciones que figuran en el párrafo anterior ya que podríamos denominar a la etapa de gobierno de Zapatero como “la etapa de los derechos” y a la etapa económica que hemos vivido en los últimos años 20 años como “la del todo vale”. Sin embargo en una sociedad equilibrada los ciudadanos, los individuos debemos de vivir también en la perspectiva de nuestras  obligaciones. Una sociedad equilibrada necesita también un compromiso en los deberes.

El ejercicio de la responsabilidad exige que cada uno asumamos obligaciones con nosotros mismos, con nuestro entorno más cercano y con la sociedad en su conjunto. Pero lo que resulta válido para los individuos resulta también válido para las organizaciones, las instituciones, la clase política, los cuales también ha hecho dejación de sus responsabilidades. El resultado final de tanta irresponsabilidad, y sigo parafraseando a José María Lasalle,  ha sido un entorno en el que “el deber se ha erosionado, el ejercicio de la autoridad se ha vuelto más frágil y en el que se ha debilitado la ejemplaridad” de las conductas de todos pero también de aquellos que bebían de actuar como referente moral.

Lo que me parece de todas formas evidente es que ha sido la reiteración en conductas poco ejemplarizantes por parte de todos las causas que ha devenido en génesis de la situación de crisis en que estamos viviendo. Esta claro por tanto que vivimos una crisis económica que conlleva también la necesidad de modificar los “valores” y/o “paradigmas” sobre las que hemos diseñado nuestro entorno social.

Un contexto en el que es perentoria y urgente la necesidad de modificar los paradigmas que habíamos considerado como “reglas de oro” de nuestra existencia. Nuevos paradigmas y cambios de valores que necesitamos insertar en nuestra existencia si no deseamos seguir en crisis el resto de nuestras vidas y dejar a las generaciones futuras un mundo mucho mejor.


Cambio, Reforma y Gestión. Lo que nos queda por hacer.

6 comentarios
Cambio, Reforma y Gestión. Lo que nos queda por hacer.

Retomo mi trabajo en el blog después de unas semanas de descanso mental y también de reflexión y replanteamiento de muchos temas (entre ellos sobre la estructura del propio blog) sorprendiéndome por la facilidad con que las dos grandes fuerzas políticas se han puesto de acuerdo (en este mes de agosto) sobre la necesidad de articular una reforma constitucional respecto a establecer un tope al déficit público. Aunque la medida probablemente sea bienvenida y absolutamente imprescindible resulta cuanto menos extraño la forma en que se ha alcanzado un acuerdo. Creo que no deja de ser una muestra más de que nuestra clase política actúa claramente a impulsos y no con planes más o menos organizados y estructurados. No parece que sea la mejor manera de afrontar los cambios y las reformas que ineludiblemente vamos a tener que hacer.

Y mientras tanto la crisis sigue y la sensación de muchas personas de mi entorno es que probablemente hayamos tocado fondo pero que vamos a seguir durante mucho tiempo en una situación “japonesa” si no somos capaces de realizar los cambios, reformas y establecer nuevas herramientas de gestión. Nos queda mucho por hacer.

También me he sentido “sorprendido” por los datos aparecidos sobre el proceso de privatización de los aeropuertos. Supongo que a nadie puede sorprender el dato de que nuestro país es el único en el que la gestión de los aeropuertos y la del control aéreo esta centralizada en un único ente. Otra de mis sorpresas ha sido la de descubrir que el incremento de personal en el conjunto de las administraciones públicas de este país (generado en los últimos meses) ha dejado en un 0,9% el efecto real de la reducción de salarios aplicada al sector público (del 5%) y tan bien “vendida” como una muestra de nuestra “brillante capacidad de reacción” a la crisis.

Todos sabemos que los procesos de cambio, de reestructuración, son complejos. Nada es permanente, nada es irreversible, lo que hoy parece clave no lo es mañana, el éxito hoy no augura el éxito futuro etc. Los entornos cambian y a veces las organizaciones son incapaces de visualizar y adaptarse a estos cambios. El mayor freno a los cambios son los intereses, probablemente legítimos, pero también cuestionables de determinadas estructuras humanas, sean equipos directivos, funcionariales, etc. Algo así ocurre también con la estructura de nuestra función pública formalmente muy descentralizada –como consecuencia del desarrollo autonómico- pero en la base controlada por unos “cuerpos funcionariales de carácter estatal” que son muchas veces uno de los frenos más importantes a cualquier tipo de reforma.

Como Germá Bel afirmaba en un reciente articulo en La Vanguardia refiriéndose a los llamados cuerpos nacionales de funcionarios, estos entes corporativos son los que “han sido los transmisores intergeneracionales del ADN programático de un determinado modelo de gestión” en un intento de construir en nuestro país un modelo lo más parecido posible al francés. Este es un modelo que se autoalimenta por sí mismo, que es perfectamente resistente a los cambios políticos y que “tiende a interpretar el interés general según sus intereses particulares”.

Para enfrentarse a un proceso de cambio como el que estamos viviendo es absolutamente imprescindible una voluntad de realizar el cambio, un análisis objetivo de la situación y ser conscientes de que el cambio exige reformas a corto plazo (las más fáciles de implementar) y cambios a medio/largo plazo (entre otras las de tipo cultural) que son, sin duda, las más difíciles de implementar. Muchas veces resulta más fácil cambiar a las personas que cambiar la cultura.

Saldremos de la crisis si somos capaces de hacer que las personas actuemos en nuestra vida diaria, en nuestro entorno profesional, en las relaciones con nuestras organizaciones como si fuéramos empresarios. Y esto a veces resulta muy difícil hacerlo cuando en las organizaciones se han instalado vicios, comportamientos etc….. es duro pero es así. El cambio será mucho más posible si disponemos de personas motivadas, atentas y creativas y si éstas tienen directrices claras y un sentido de hacia dónde hay que ir.

Como país hemos de ser conscientes de que no podemos dar lecciones de modernidad (ave por ejemplo) y en paralelo mostrar signos de una gestión ineficiente siendo además poco capaces de enfrentarnos con valentía y rigor a los retos que nos impone el entorno.

Resulta imprescindible, en este como en otros muchos temas, “coger el toro por los cuernos” si no queremos estar abocados a formar parte de una “tercera división” en el reparto de la nueva liga mundial. No se trata tan solo de estar como invitado en el G20 se trata de hacer las cosas bien, de corregir lo que no funciona, y de tomar decisiones. En definitiva de implantar medidas e instrumentos que favorezcan el cambio, introduzcan nuevos elementos de gestión, reduzcan las ineficiencias y debilidades y nos posicionen a todos en una mejor posición en esta nueva liga mundial en la que nos toca vivir. Probablemente se ha hecho ya mucho en el sector privado pero lamentablemente nos queda mucho en el ámbito de la gestión pública.


Visca el Barça

0 comentarios
Visca el Barça

Solamente un pequeño comentario de celebración y felicitación para un equipo y un entrenador que ha conseguido inclusive que Carmen vea y disfrute un partido de futbol.

Muchas felicidades a todos los “culés” y a todos los amantes del buen fútbol. Simplemente deciros que aparte de la capacidad individual el Barça demuestra bajo el liderazgo de Guardiola las posibilidades que ofrece el trabajo en equipo. Un buen ejemplo de una adecuada gestión del talento.

Así casi todo es posible.


Liderazgo Guardiola.

0 comentarios
Liderazgo Guardiola.

Juan Carlos Cubeiro y otro
Alienta Editorial. 2010
ISBN B14956-2010

Los autores analizan en este manual las claves del éxito logrado por Pep Guardiona en el Barça. De facil lectura analiza los aspectos que hace que Pep haya sabido ganarse el reconocimiento personal aparte de valorar sus éxitos profesionales, recalcando la importancia de los valores.


El descrédito de la clase política.

0 comentarios
El descrédito de la clase política.

Leo a Pedro J. Ramirez. “Al argumentar como recientemente hizo en una entrevista que me concedió en Veo7 que –no voy a liquidar la carrera política de nadie porque le acusen de no haber pagado tres trajes- Rajoy no sólo fingió ignorar el trasfondo de lo ocurrido en Valencia, sino que antepuso en cambio la protección de uno de su casta al propio interés general de su partido y no digamos al de todos los españoles. Total hemos llegado a una situación en la que ni el PSOE ni el PP tendrán autoridad moral para sacarle las vergüenzas al contrario. La parentela de Chaves y los ERE tendrán como respuesta el convoluto de la Administración Camps con los chicos de la Gurtel y viceversa. En este empate infinito el desapego ciudadano de la política, seguirá trocándose en una mezcla de desdén y desprecio hacia los dirigentes que usurpan de esta manera los derechos de participación de todos”.

Por una vez no puedo más que estar de acuerdo con Pedro J.


La falta de liderazgo y una referencia al marco de la negociación colectiva.

0 comentarios
La falta de liderazgo y una referencia al marco de la negociación colectiva.

Me he referido reiteradamente a la necesidad de liderazgo para transformar las crisis en oportunidades. Sin embargo creo que nos falta como diría alguien que conozco bien “una de liderazgo”. Pienso, por ejemplo, en lo ocurrido en el Japón y en la necesidad imperiosa de que frente a un entorno complejo y difícil surjan líderes capaces de actuar como referentes. No sé lo que ocurrirá finalmente en este país aunque pienso que finalmente saldrá inclusive reforzado de la situación, probablemente porqué será capaz de compensar la falta de grandes líderes por una cohesión social muy fuerte.

Aterrizando en nuestro entorno no veo, lamentablemente, ni liderazgo, ni la suficiente cohesión social.

Siendo evidente que nuestra situación en términos de catástrofe, no es como la japonesa, en términos sociales y económicos es, sin embargo, mucho más compleja y difícil de lo que nos gustaría, y sobre todo mucho más compleja que nuestros líderes políticos nos muestran. Ya veremos que va a ocurrir después de las próximas elecciones locales y autonómicas. Mientras tanto no percibo por ninguna parte, ni en las filas gubernamentales ni lamentablemente tampoco en la oposición que probablemente tendrá la oportunidad de gobernar en 2012, el liderazgo que este país necesita. Esta falta de liderazgo tiene como natural consecuencia un descenso sustancial en los índices de credibilidad en la “gestión de la cosa pública” y un desapego que probablemente será caldo de cultivo para la reaparición a medio plazo de posiciones políticas extremas o de ultraderecha como ya está ocurriendo en los procesos electores que se han celebrado en las últimas semanas en Europa.

Esta falta de liderazgo se muestra en todos los ámbitos. Lo de las listas electores para las elecciones autonómicas es un ejemplo. Lo ocurrido con la gestión de la crisis es otra muestra. Y que decir tiene lo ocurrido con Bildu y las manifestaciones que casi todos han realizado sobre este asunto.

También me parece que lo que está ocurriendo con la negociación de la reforma de la negociación colectiva es muestra de que esta falta de liderazgo no sólo se está produciendo en los ámbitos políticos sino también en los económicos. Estoy plenamente de acuerdo con las afirmaciones de Toni Ferrer en el sentido de que “el problema de España está fundamentalmente en la estructura productiva”, una estructura inflexible, encorsetada, poco racional consecuencia entre otros de que no hayamos sido (y parece que tampoco vamos a ser por ahora) capaces de introducir medidas que la hagan más flexible, adaptable, cambiante etc.

Seremos capaces de introducir cambios en nuestra estructura productiva cuando, aparte de otros factores, introduzcamos cambios reales en el ámbito que técnicamente se denomina “negociación colectiva”. Aunque quiero referirme a este punto en una próxima entrada solo significar en este momento que parece que nadie recuerde que tenemos un marco laboral que supone de hecho frenos reales a la necesaria adaptación de nuestra estructura productiva a un nuevo contexto mundial en el se valorará fundamentalmente la formación y la calidad de una estructura laboral pero también su flexibilidad y capacidad de adaptación.

Pero no debemos preocuparnos. Será algo que, una vez más; haremos por nosotros mismos o en respuesta a exigencias externas aunque nos pese.


No es necesario ser cabrón….

2 comentarios
No es necesario ser cabrón….

Aunque tengo en mi blog un apartado específico “BIBLIOTECA” en el que hago una reseña de la bibliografía que ha caído en mis manos, de hecho creo haber identificado al 99% de los títulos sobre gestión y carrera profesional y RRHH publicados en castellano en los últimos años, voy a hacer por una vez una excepción a la regla general dedicando la presente entrada a un libro.

Este libro es el que bajo el título “¿Hay que ser cabrón para llegar a Director General?” acaban de publicar Antonio Agustín y Sofía Delclaux. Conozco desde hace poco tiempo a Antonio y aunque compartimos una larga conversación recientemente en un Ave de Madrid a Barcelona no hemos tenido grandes oportunidades de conocernos bien, por lo que os aseguro que no tengo ningún interés especial en lo que voy a decir a continuación.

Simplemente, deciros, que el libro de Antonio y Sofía me ha parecido magnífico y que hay que leer sí o sí. Enmarcado en el contexto de la literatura de carácter profesional al que me refiero en el primer párrafo de esta entrada, han conseguido exponer con claridad y sencillez situaciones reales, referirse a personas de verdad (de hecha una fue cliente nuestro en Creade y con otra he compartido inclusive partidos de golf), y lo hacen con un enfoque tremendamente didáctico y simple que invita a la lectura y a la reflexión. Aunque no me lo creí del todo cuando me lo comentó en nuestra reciente conversación, han conseguido establecer un nuevo mecanismo o formato de comunicación (probablemente ya utilizado en otros entornos) pero que para mí era desconocido, aunque totalmente fresco e enriquecedor.

Creo que todos los que, por obligación, hábito, costumbre o interés de aprendizaje, leemos muchos libros y manuales de gestión utilizamos, a menudo, la fórmula que yo denomino “en diagonal” y que significa que tendemos a situarnos en un texto de forma global y después prestamos atención específica a las partes que nos interesan. Lo siento no es este el caso ni la formula recomendable para la lectura de este libro. De hecho os reconozco que he intentado hacerlo algunas veces pero al final he tenido que volver sobre mis pasos. Siempre tenía la sensación de que me dejaba algo importante.

Tanto es así que me voy a proponer regalar el libro (con dedicatoria de los autores evidentemente) a mis tres hijos. Creo inclusive que podría ser un excelente manual sobre la función de DG para las universidades y escuelas de negocio.

Para remarcar lo que acabo de decir sobre el uso de este manual como herramienta de aprendizaje voy a referirme a algún mensaje que aparece en él. Frases escritas por los autores pero dichas por personas reales, cercanas, como cualquiera de nosotros. Podría citar muchas, sin embargo voy a señalar solamente dos: La primera es de Ricardo Currás “Los Directores Generales más cabrones airean los marrones, pasan de resolver problemas y se dedican a salvar el tipo sin aportar. Fundamentalmente porqué consideran a las personas meros instrumentos”. La segunda es la que formula Miquel LLadó haciendo referencia a su “maestro” Josep Maria Suriol sobre los consejos que le dio para orientar la carrera profesional. Aquí van: “-Concéntrate en hacer muy bien lo que haces hoy. El futuro ya vendrá-, -Cuando inicies tu carrera profesional tendrás personas que te reportarán que serán mayores que tú y cobrarán más que tú. Esto no debe preocuparte-, -No te preocupes por lo que ganas, preocúpate por el proyecto. Lo demás ya vendrá,-. Hasta los 35 años el tiempo corre a tu favor. Dedícate a aprender: Busca a las mejores compañías y a los mejores profesionales-”.

Ah y para terminar quisiera recordar una frase que aparece en el libro “Las oportunidades casi siempre hay que ir a buscarlas. Difícilmente vienen a ti”. Antonio y Sofía sí que han sabido encontrarlas. Felicidades.


Una entrevista y un personaje.

0 comentarios
Una entrevista y un personaje.

Aprovecho los viajes en AVE a Madrid para leer cosas que tengo pendientes. Esta semana he leido con atención la entrevista que Juan Jose Millas hizo a Felipe Gonzalez y que publico el Pais el pasado 7 de Noviembre. Creo que es la segunda vez que escribo sobre Felipe en mi blog. La primera vez fué aproximadamente hace un año cuando asistí a una conferencia suya en Madrid organizada por la Fundación Alternativas sobre el comite de sabios y sus predicciones sobre el futuro de la Unión Europea.

Me ha encantado la entrevista y casi todo lo que dice Felipe. Más allá de la crítica que se le formuló en los medios sobre sus comentarios en relación a la posibilidad de acabar de forma violenta con la cúpula de ETA en 1989, sobre el que no tengo un criterio definido me parece que Felipe sigue siendo el “encantador de serpientes” (y lo digo claramente en sentido positivo, que a pesar de sus muchos errores ha sido uno de los actores fundamentales de la nueva situación de nuestro país en el entorno europeo y responsable del desarrollo que hemos vivido en estos años.

Francamente dudo mucho que los presidentes que le han precedido puedan (15 años después de su salida del gobierno) mantener el status y el reconocimiento que acredita nacional e internacionalmente Felipe.

Y me pregunto cúales fueron las razones para que optase por no hacer carrera política en el UE. Aunque creo que la respuesta tiene que ver con acontecimientos como los que indico en esta nota en relación al conflicto del pais vasco.


Una película extraordinaria.

0 comentarios
Una película extraordinaria.

He visto recientemente la película “El discurso del Rey”. Una vez más el cine ingles nos muestra donde está el talento y nos exhibe la capacidad de los actores ingleses de “bordar” a los personajes. Voy a volver a ver el film esta semana en versión original. Tenemos aquí una muestra más de como a partir de unas pequeñas ideas es posible construir una gran historia.

Lo cierto es que me lo pasé en grande viendo una excelente historia, bien construida, elaborada y contada complementada por el excelente trabajo realizado por todos los actores. Todo el mundo habla de Colin Firth pero el trabajo del actor australiano que hace de logopeda es francamente irrepetible. Lo siento pero no he podido resignarme a escribir una referencia sobre esta excelente película.

He leido recientemente que la tartamudez del rey se convierte en una batalla contra el fascismo. Se ha contrapuesto la capacidad de movilizar a las masas que tuvo Hitler con la que no tenia un hombre que además llegó a ser rey por unas circunstancias además muy especiales. Sin embargo a efectos de este comentario me parece irrelevante.

Soy capaz de olvidarme muy rápido de películas que no me producen ningún impacto. Sin embargo creo que “el discurso del Rey” será, bien al contrario, una que recordaré durante mucho tiempo.


« Previous Entries