Covid19. ¡Es tiempo de actuar!

Sabemos que el impacto de la crisis será de una profundidad incluso superior a la de los años 2008/12 pero lo que no sabemos es cuál será el comportamiento en la fase de recuperación.

Esta es una de las reflexiones claves que incorpora Xavier Marcet en uno de sus recientes artículos accesible en https://www.viaempresa.cat/es/opinion/xavier-marcet-empresas-coronavirus_2117537_102.html

Inicio esta reflexión siguiendo su análisis “llegó el coronavirus. Avisando, pero nos llegó de golpe. Nos sorprendió ya la suspensión del Mobile World Congress. ¿Sería para tanto? Veíamos lo que pasaba en China, en Corea, pero estaba lejos. Llegó a Italia y reaccionamos lentos. No imaginábamos que la globalización fuese tan contundente”

Los efectos fueron imparables: distanciamiento social, paralización económica, colapso hospitalario, cifras de contagios y de muertes impensables, visibilidad del problema que suponían las residencias para la tercera edad. Unos meses después constatamos que el impacto de la situación en el PIB español ha sido probablemente el mayor del mundo desarrollado, que el sector turístico va a tener que replantearse su futuro, que muchas organizaciones (y no sólo las del sector turístico) se están concentrando en la supervivencia y que es posible que tengamos un volumen muy importante de cierres de empresas con un impacto en el empleo de gran relevancia.

La forma en cada organización ha de reaccionar al impacto es diferente en función de circunstancias individuales como también de la realidad del sector en el que está inmersa. No obstante, siguiendo el esquema planteado por Xavier he aquí algunas consideraciones sobre las claves comunes a tomar en consideración en este momento.

Es un momento para pensar y también para actuar. Aquí tenéis la lista de las que parecen más relevantes:

  1. Recursos/tesorería: La primera reacción de una empresa ante una pausa como la actual es velar por las previsiones de tesorería. Velar por la tesorería es velar por la vida de la empresa.
  2. Cliente/usuario: Vivimos de nuestros clientes/usuarios. ¿Qué les está pasando a nuestros clientes? ¿Qué necesitan? Lo mejor es hablar con ellos. Pensar con ellos. Dudar con ellos. Animarnos juntos. La recuperación pasa por los clientes.
  3. Recursos/equipo: hay que pensar en la comunidad de personas que forman la empresa. En la salud de nuestra gente. En cómo reconvertir cada puesto de trabajo en función de su perfil y de la situación. Algunos teletrabajarán. Otros no podrán y se deberá adecuar toda la operativa a parámetros de seguridad.
  4. Capacidades/competencias: Concentrémonos en las capacidades y competencias que valoran nuestros clientes/usuarios. Romper inercias en nuestra reflexión. Es en momentos de gran dureza dónde se toman decisiones que nos ayudan a repensarnos. Es un momento de re imaginar el binomio capacidades – oportunidades.
  5. Agilidad/innovación: Una muy buena parte de las oportunidades solamente lo son si respondemos a los retos con agilidad. Ser ágiles nos permite tener una mejor perspectiva para innovar. Agilidad para sobrevivir. Innovar para dar mejores respuestas a las necesidades de nuestros clientes/usuarios.
  6. Aprender y desaprender: La experiencia que hemos adquirido en este periodo no puede caer en saco roto. La vuelta a la normalidad supondrá una obsesión por volver a la vieja normalidad. Es lógico. Habrá que buscar un espacio, más pronto que tarde, para aprender de las formas alternativas de trabajo, explorar que agilidades se pueden mantener y que cosas que se hacían por inercia y se pueden reinventar para crear más valor.
  7. Visión de 360ª: Recordemos que Drucker decía que las oportunidades acostumbran a venir desde fuera. Ante un entorno que se roto de forma abrupta, interactuar, pensar, contrastar con gente diversa puede inspirar, proporcionar corazonadas, intuiciones y algunas certitudes razonables de los que podemos hacer.
  8. Confianza: Es momento para la autenticidad. Para establecer lazos entre las comunidades profesionales que estén marcadas por el compromiso y la generosidad. Compromiso de los profesionales en ayudar a salir de una situación enormemente crítica y generosidad organizativa para compartir los beneficios futuros.
  9. Liderazgo: En las actuales circunstancias, ser líder quiere decir no esconderse. Reconfigurar la visión. Ejemplarizar las propuestas. Pensar, pero decidir. Dudar, pero decidir. Líderes que transmitan confianza, que exigen porqué se autoexigen, que busquen una salida inclusiva a esta crisis. Más que nunca, liderar es servir.
  10. Responsabilidad social: Finalmente es un buen momento para que todos pensemos no sólo en nosotros mismos sino en colaborar socialmente. Hay momentos en que la responsabilidad social es simplemente un imperativo.

Mientras tenemos una mirada familiar, personal, comunitaria fijada en la salud debemos también tener una mirada en la reconstrucción de esta crisis severísima. Hay que hacer las dos cosas a la vez. Dar prioridad a la salud y dar importancia a recuperar las organizaciones que nos permiten vivir con dignidad. Tomemos en cuenta que mientras que el Covid-19 se supera a nivel individual reduciendo las relaciones y los contactos todo lo contrario ocurre a nivel organizativo. Necesitamos salir y analizar, aprender unos de otros, colaborar….

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