Aprendizajes y desaprendizajes. A Modo de conclusión

He estado publicando a lo largo de los últimos 3 meses (Julio a Septiembre) una serie de reflexiones sobre el valor del desaprendizaje en el contexto actual. 

Muchos estamos convencidos de que la capacidad de “desaprendizaje” será una de las cualidades y/o competencias mas demandadas en un futuro cercano. Unos post que os invito a seguir. El primero lo encontraréis en el link http://pauhortal.net/blog/aprender-a-desaprender/ y el último en http://pauhortal.net/blog/18049/

Al hilo de las reflexiones que he formulado en ellos quiero destacar los comentarios que desde la perspectiva de la gestión de personas Maite Saenz de ORH hizo recientemente en un artículo accesible en https://www.observatoriorh.com/orh-posts/el-aprendizaje-y-el-desaprendizaje-es-la-nueva-normalidad-del-mercado-laboral.html (escrito como reflexión final a la jornada anual que celebramos en la FUNDACION ERGON www.fundacionergon.org el pasado 09 de Julio) en el que ha formulado unas interesantes reflexiones sobre los “desaprendizajes” exigibles como consecuencia de la crisis sanitaria en la que, lamentablemente, seguimos instalados.

Ahí van con algunos elementos incorporados fruto de mis propias reflexiones y análisis personales:

  • La actual situación ha hecho emerger nuevas cualidades en la dirección asociadas a un liderazgo más humano, ético y generador de impactos múltiples a largo plazo, Muchas organizaciones se han dado cuenta del valor reputacional que les da ser socialmente responsables, por lo que lo este atributo es posible que se vaya a consolidar como parte de su identidad.
  • El Covid-19 nos ha mostrado que somos todos capaces de hacer cosas impensables y en un plazo de tiempo muy reducido. Nos ha mostrado también que la actitud y la agilidad nos impulsan a hacer cosas increíbles. Cambiar las conductas y los comportamientos (cultura) resulta a veces mucho más fácil si tenemos impulsos externos y nos ponemos todos a ello.
  • Ahora somos conscientes de que no sólo es posible transformar los modelos de trabajo sino también el trabajo en sí mismo. No será fácil por las tensiones que se van a producir para “volver al pasado”. Sin embargo esperemos que en esta transformación podemos hacer que la tecnología se dirija a facilitar y potenciar el valor del ser humano.
  • La crisis favorece que el área de personas tenga la oportunidad de crear en las organizaciones centros de desarrollo y aprendizaje desde una perspectiva máss abierta y centrada tanto en las necesidades de la organización como de las personas. Las estrategias de retención de talento seguirán siendo una prioridad pero no han de tener, ni mucho menos, carácter absoluto.
  • Las organizaciones más innovadoras generarán incentivos para que las personas consolidemos los aprendizajes adquiridos durante este periodo como un potencial de desarrollo tanto desde el punto de vista personal como organizativo. No olvidemos que una cosa es formar y otra transformar.
  • La orientación a objetivos y una visión centrada en los resultados va a acompañar a los nuevos entornos laborales muchos de ellos prestados en “formatos no convencionales”. Es posible que en un breve plazo de tiempo los llamados “trabajadores independientes” sean la minoria más importante de la fuerza laboral.
  • Es urgente que los agentes sociales definan el marco para los nuevos modelos relacionales, que ya están aquí. Es necesario tener la mirada puesta en la realidad y en los procesos de transformación y cambio que van a ser necesarios implementar.
  • El aprendizaje y el desaprendizaje permanente van a ser las claves del mercado laboral del futuro. Es un círculo virtuoso que nos va a permitir sentirnos cómodos en un estado beta permanente. Y en él la curiosidad es un compañero de viaje necesario. “Para formarse hay que estar sentado, para aprender hay que ponerse de pie”.

Termino este post con una ultima reflexión y con un frase utilizada por Maria Teresa y que me ha parecido muy impactante. El desaprendizaje es más difícil porque exige un mayor nivel de compromiso y voluntad individual, (recordemos que) nadie nos dice que desaprender, cuándo ni cómo. Y respecto a la frase aquí la tenéis .  “Para formarse hay que estar sentado, para aprender hay que ponerse de pie”.

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